lunes, 7 de noviembre de 2011

Jonnatan López.


Artículo 1.

El acceso a la información limita la participación ciudadana
Jonnatan López Giraldo
Periodismo Literario
Representantes del gobierno local y líderes de organizaciones comunitarias, coinciden en afirmar que hoy en el municipio de Envigado, los ciudadanos no conocen la función que desempeña el Sistema Local de Planeación y la articulación de éste, con los proyectos de presupuesto participativo.
Esta situación lleva a pensar a los actores involucrados, que hacen falta estrategias para una difusión masiva de la información para las comunidades, las mismas que anualmente y en asambleas zonales, deciden en que invertir unos recursos que financian soluciones a problemáticas contempladas en los planes zonales de desarrollo.
La articulación de todos los agentes involucrados con la planificación de la ciudad, ha sido posible, tras la aprobación del Acuerdo Municipal 043 de 2005, el cual contempla que el 15% de los recursos de libre inversión del municipio, estén destinados a financiar proyectos de iniciativa ciudadana. Según cifras entregadas por la secretaría de Planeación, desde ese año hasta lo que va de este 2011, van invertidos más de 40 mil millones de pesos y priorizados 512 proyectos.
Pese a la magnitud de los dineros ejecutados los líderes más cercanos a este proceso, consideran que hoy la información sobre convocatorias y resultados que deberían ser del conocimiento de todos los ciudadanos, se están quedando en los integrantes de los comités zonales, personas elegidas por sus vecinos para coordinar las acciones y compromisos pactados.
Para el Concejal Jorge Correa, la problemática radica “en que hay intereses propios”, en los integrantes de esos comités, para que los demás pobladores no los conozcan o intervengan en su desarrollo. 
Indagada acerca de los medios y mecanismos utilizados para la difusión desde el Sistema Local de Planeación, su comunicadora,  María Elena González, admitió la problemática; manifestando además que “hay líderes que aprovechan este proceso” para influir en sus comunidades, mostrándose como los protagonistas y autores de los proyectos.
Desde la administración central los boletines de prensa, la impresión de afiches y el perifoneo, se convierten en estrategias para socializar las actividades apoyados en llamadas telefónicas y el envío de correos electrónicos a bases de datos actualizadas. Además de la publicación de la revista Contextos, con un total de tres números por año.

Por su parte Mario González, es reconocido en este municipio por su trabajo en distintas organizaciones. Reconoce la situación que se viene dando al interior de los comités zonales, al igual que plantea salidas para que la comunidad en general conozca los alcances del presupuesto participativo, “que no debe ceñirse a lo local como estrategia de difusión”, ya que los resultados dan cuenta de lo que se evidencia actualmente.
Estas tres miradas a la problemática dan cuenta de la importancia de implementar estrategias de difusión masiva en la zona urbana y rural de Envigado. Pese a esto los recursos fijados desde el plan de inversión, para el manejo de las comunicaciones no son suficientes, como tampoco el número de profesionales dedicados a esa labor.
El Sistema Local de Planeación avanza en la consolidación de una propuesta que contemple esas acciones, con la articulación de diversos medios. Iniciativa a la cual esperan no le sea recortado su presupuesto como ha pasado hasta ahora.
Rastreo de prensa
Por tratarse de un tema local, la información publicada en los medios de comunicación nacionales relacionada con presupuesto participativo del municipio de Envigado no genera importancia, puesto que no aporta detalles que proporcionen conocimiento y dominio del tema.
En el rastreo llevado a cabo en la web, se encontró que el Departamento Nacional de Planeación y la Red de Monitoreo y Evaluación de Política Pública en Colombia, consideró como experiencia exitosa la labor desarrollada en esta localidad del sur del Valle de Aburrá, “puesto que por medio del presupuesto participativo se mejora la asignación y distribución de los recursos públicos evitando así problemas de corrupción, asimetrías e inequidades en el ámbito territorial en barrios, veredas y zonas. De esta manera se garantiza su destinación hacía los territorios con más carencias y hacía la población más vulnerable a determinados fenómenos”.
Adicional a esto, se ubicaron una serie de documentos emitidos por la administración municipal a través del Sistema Local de Planeación, textos en los cuales se explica en detalle la conformación de este último y su relación con la figura del presupuesto participativo.
Sobre estos hallazgos, hay que decir que son importantes en la medida en que aclaran interrogantes a quienes indagan sobre esta cuestión, pero no motiva a los ciudadanos del común a su lectura y exploración debido a lo extenso de la publicación.


Con  lo descrito anteriormente, este análisis de prensa se basó primordialmente en los medios de comunicación locales y alternativos que han existido en los últimos años en la localidad. Hago referencia a periódicos independientes como La Piedra, El Informativo, Órbita, Envigado Dice, Gente de Envigado donde generalmente la información con respecto a este tema ha estado concentrada en resaltar ideas de proyectos que se han desarrollado en los distintos barrios y zonas con impacto en la calidad de vida de las familias.
Estos medios descritos, han sido escenario para la difusión de convocatorias que requieran reunir a la población para la realización de encuentros y reuniones. Pese a esto, el flujo de la información se ve afectado debido a la cantidad de ejemplares distribuidos, situación que no garantiza la llegada de los mismos a toda la ciudad.
Los proyectos de presupuesto participativo también han generado la creación de sus propios medios informativos. Es el caso del Periódico Sin Límites que surge en el año 2009, congregando todas las iniciativas comunicativas presentes hasta la fecha en todas las zonas urbanas. Hoy aunque sigue vigente, solo circula entre los habitantes de la zona 9, mientras que en la zona rural, más exactamente en las veredas de Perico y Pantanillo, circula El Barranquero.
La dificultad que se ha presentado con estos impresos, ha sido por cuenta de la asignación presupuestal que se les ha dado en las asambleas zonales, espacios en los cuales no se les ha dado la importancia que representan en la tarea de informar a sus vecinos, sobre temas actuales y problemáticas que les interesa como comunidad.
En otros casos, la administración municipal simplemente decide no autorizar la ejecución de los mismos, pensando en una optimización de los recursos para ser utilizados en otros proyectos más importantes. Quedando de esta forma un vacio en la información que sobre presupuesto participativo y temas de ciudad, circula entre los envigadeños que han creído en estas propuestas informativas para el ejercicio de la libre expresión.
El canal comunitario, Tele Envigado, ha sido uno de los medios con más cercanía a estos temas de participación ciudadana y comunidad, representando un espacio en el cual a través de programas como Código Ciudadano y Tele Envigado Noticias, ha informado periódicamente de todos los procesos que encierra el Sistema Local de Planeación y el presupuesto participativo, permitiendo que las autoridades locales al igual que la ciudadanía, se pronuncien a favor y en contra de estos procesos que se han dado en los últimos años.
Por su cubrimiento en directo de las sesiones del Concejo de esta municipalidad, su equipo periodístico se mantiene enterado de las decisiones o problemáticas que se originan en el ejercicio del control político de las autoridades locales, con lo cual se ha hecho posible recoger reacciones y posiciones en diversos temas. Aún así, también cuenta con el limitante de la cobertura, ya que su red no llega a todos los sectores poblacionales.
Finalmente se encontró una revista que desde el sector oficial, le hace seguimiento al tema planteado en esta investigación. Hago referencia a la revista Contextos que circula tres veces en el año, compartiendo en un primer momento, las expectativas que se tienen planteadas durante ese periodo, con énfasis en la agenda de actividades dispuesta por los profesionales del Sistema Local de Planeación.
Posteriormente publican otra emisión con los resultados de los proyectos de presupuesto participativo del periodo anterior, con datos y porcentajes estadísticos, entendidos más como una rendición de cuentas de cara a la comunidad. Y un último número, que le cuenta a sus públicos los resultados de las asambleas zonales realizadas en ese año, número de proyectos priorizados y asignación presupuestal para la siguiente vigencia. 



Artículo 2

“Dios me dio el don de la palabra”
Jonnatan López Giraldo
Periodismo Literario



A tempranas horas del día, Luís Fernando Ochoa, empieza una nueva jornada de labores familiares y profesionales.  La vida de él, como la de millones de personas en todo el mundo, está ligada a la Internet y el seguimiento de redes que enriquecen su labor. Como director de un Club Fotográfico con asiento en el municipio de Envigado, le corresponde estar atento a toda la información que circula en distintos portales y lo más importante, aprobar las solicitudes de quienes deseen vincularse desde distintos rincones, con la Unión Internacional de Fotógrafos que también lidera, un sitio que contribuye con la promoción de la fotografía como expresión del arte y patrimonio de la humanidad. 
Lleno de satisfacción y optimismo, este hombre de 46 años de edad, nacido en la ciudad Señorial de Antioquia, no desconoce la difícil situación económica que atraviesa el club, el cual tiene más de 12 años de iniciar labores, como producto de la salida de una empresa textilera para la cual trabajó. Su experiencia laboral, no comenzó en esta industria. A sus 13 años y con la madurez con que asumía distintos aspectos de su vida, se vio obligado a suspender sus estudios de secundaria, ante la necesidad de buscar fuentes de ingreso que le proporcionara el sustento a él y a sus abuelos, con los cuales compartió durante una larga etapa.
Sus estudios de primaria los cursó en una vereda del municipio de Liborina, localidad ubicada en la subregión del occidente del departamento. Gratos recuerdos tiene de esa tierra que lo vio crecer y formarse en medio del campo. En plena adolescencia, y de nuevo en su ciudad natal, se inició en el campo de la construcción, una profesión que para él no fue nada sencilla, puesto que al igual que todos los chicos de edad deseaba formarse profesionalmente. Mirando a su alrededor, asegura haber visto y participar de cerca en la transformación urbanística de la municipalidad de la que es tradición la morcilla y el carriel.
De sus jefes, recuerda uno en especial. Humberto, propietario de una empresa de cartón ubicada en límites con Sabaneta. Sin dudarlo le abrió las puertas a este soñador, quien venía de padecer los riesgos propios de un sector de la economía, donde los accidentes laborales y las inclemencias del clima golpean a este sector poblacional. Para esa época, trabajar desde niño era casi que una obligación, para contribuir con la manutención de la familia, situación que tenia bastante clara, pero que no le impedía seguir con la idea de culminar sus estudios.
Allí tuvo la oportunidad de cursar su bachillerato de forma nocturna al tiempo que ejercía sus funciones laborales. Luego de transcurrir todo este tiempo, se vio en la obligación de prestar el servicio militar. Tras su regreso, se encuentra con la posibilidad de hacer parte de Coltejer, una de las empresas que da comienzo a la industria textil del país, y por la cual han pasado distintas generaciones de trabajadores que hoy gozan de tener un empleo estable o una pensión digna. Ninguna de estas dos opciones fue posible para Luís Fernando. Tras una crisis del sector, salió de la compañía. Lo importante de esta experiencia es que los ingresos devengados, le permitieron dar comienzo a sus estudios de fotografía.
En la factoría del municipio de Itagüí, a la cual pertenecía, sus jefes y compañeros le alentaron para dar comienzo a un club dedicado a esta actividad; el mismo que durante un día a la semana y en el espacio del almuerzo, se reunía para capacitarse y mostrar  en diversos escenarios lo mejor de su talento. Con una sonrisa en su rostro, reconoce que esa experiencia le demostró que había sido dotado con un don especial, el de la palabra. Sus dotes de orador y de relacionamiento con los demás se afianzaron de esta forma.
Su salida de Coltejer, marcó el desarrollo de su proyecto de vida. Ya casado con su esposa Rosalba y con sus tres hijos; Nataly, Daniel y Melissa, optó por no dejar la fotografía en el olvido, una iniciativa que le había regalado tantas satisfacciones.
Él, y sus demás compañeros del club de fotografía, decidieron seguir apostándole al proyecto viendo en este personaje, la capacidad de explorar nuevas áreas que enriquecieran su formación. Como la mayoría de sus asociados tenían un vínculo con el municipio de Envigado, resolvieron presentar la idea del club a la Casa de la Cultura de ése municipio. De sus directivas recibieron el respaldo que esperaban, con lo cual las exposiciones y los encuentros académicos ganaron importantes espacios dentro de la agenda cultural local.
Para el año 2001, lo que había empezado como un hobbie, se convirtió en su principal actividad. Tras su registro ante la Cámara de Comercio del Aburrá Sur, Ochoa, se dio a la tarea de buscar nuevas alianzas con entes de la administración municipal, con lo cual fue posible convertir al club en una empresa cultural, con capacidad de contratar y devengar ingresos para su funcionamiento.  
Dedicado de lleno a la coordinación del Club Fotográfico de Envigado, este reconocido líder, se contagió con la expectativa que ha generado en esta localidad del sur del Valle de Aburrá, la creación del Sistema Local de Planeación y el programa de Presupuesto Participativo en el año 2005.
Recuperar la memoria visual de la zona 9, fue el primero de los proyectos ejecutados por el club, iniciativa que hoy le permite a toda la población, tener un archivo digital con cerca de tres mil fotografías que dan cuenta de la historia y de los personajes tradicionales de este municipio. Y lo más importante, sensibilizar a los ciudadanos para que den valor especial a las imágenes antiguas, las mismas que evidencian transformaciones a nivel familiar y de ciudad.
Actualmente la sede del club ha tenido que cerrar sus puertas a la ciudadanía ante la falta de recursos que apoyen su labor. Pese a este hecho, Luís Fernando no dejar de trabajar diariamente desde su hogar y de cumplir durante el día, con una amplia agenda de reuniones y encuentros que le exigen pertenecer a distintas organizaciones sociales y comunitarias relacionadas con el tema cultural. Las mismas que hoy le reconocen una visión muy clara de su entorno, una posición critica y seria en sus discursos.
Todo este trabajo que no siempre es remunerado, casi termina con su hogar ante las dificultades económicas. Su familia hoy consciente de la gestión y de la labor social que desempeña, sienten propios sus logros y sufren de cerca con sus preocupaciones ante la falta de reconocimiento y apoyo a los líderes. Disfrutando de un café y con un gran número de proyectos en mente, Luís Fernando, describe su labor y la de otros envigadeños, como un proceso de Quijotes que no todos resisten y asumen con la responsabilidad que amerita.
Orgulloso y satisfecho con su trabajo, éste fotógrafo de mediana estatura, contextura gruesa y color canela, luce una camiseta de vigías de patrimonio cultural del departamento, al cual están inscritos todos los asociados, los mismos que acuden sin dudar a todas las citas que les hace su guía y consejero. Para él esa es su mayor satisfacción, hacer que los ciudadanos de todas las edades se interesen en rescatar su historia y saber que sus hijos, hoy también estén motivados y comprometidos con el trabajo social.




Artículo 3

La experiencia y el profesionalismo, unidos en la masificación del porrismo en Envigado


Jonnatan López Giraldo
Wilson Darío Arcila, es licenciado en educación física y además publicista. Su trabajo durante los últimos trece años, ha estado dedicado a la enseñanza del porrismo, un deporte característico de la cultura americana que sólo a finales de la década del 90, empieza a tomar fuerza en la ciudad de Medellín, adoptado especialmente en colegios privados.
Este envigadeño de nacimiento, hizo parte de esa primera generación de deportistas expertos en la presentación de revistas gimnásticas, nombre con el que inicialmente se identificó el porrismo en el país.
Luego de una basta experiencia como instructor en distintos municipios del Valle de Aburrá, llega a su ciudad natal, motivado por los triunfos obtenidos a nivel internacional. Allí decide involucrarse con el programa de presupuesto participativo, proponiéndole a la comunidad de su zona, la ejecución de un proyecto que fomente la práctica del porrismo.
¿De dónde nace ese interés por el porrismo?
Fue un accidente. Porque hace 20 años yo no pensaba verme como entrenador de porrismo. En el año 1997, bailaba en el grupo de danza moderna de la universidad. Ese mismo año hicimos una presentación en la final del intercolegiado de porristas, cuando eso eran revistas gimnásticas y nosotros le decíamos porrismo. Al año siguiente me gradué y me llamaron del colegio Palermo, donde me ofrecieron ser entrenador, pero no me dijeron de qué. Estando allí propuse crear un grupo de porrismo, ya que los demás deportes estaban oficialmente consolidados.
Actualmente, usted continúa como instructor en esa institución. ¿Cuáles han sido esos reconocimientos importantes?
Son trece años de estar allí. Se logró hacer escuela tanto para mí, como para las alumnas, porque yo apenas me estrenaba como entrenador. He tenido y sigo teniendo el apoyo de las directivas de la institución, con lo cual ha sido posible asistir a competencias nacionales desde el año 2002, hasta la fecha. El primer título internacional lo conseguimos en Ecuador, posteriormente en Venezuela y Estado Unidos, donde nuestra presencia se ha fortalecido en los últimos cinco años, país del que venimos recibiendo capacitaciones. Uno se alimenta de lo que ve afuera, lo mejor es que ese conocimiento no se ha quedado sólo en el Palermo, ya que he tenido la oportunidad de dictar talleres y conferencias en distintas ciudades.
¿Cómo llega el porrismo a Envigado?
Llega por los proyectos de presupuesto participativo en el año 2008, pero con el limitante de no saber cuando empezaban o cuando terminaban, por lo que no fue posible consolidar un proceso deportivo a nivel de competencia. El año pasado el proyecto comenzó en septiembre y terminó en diciembre. Éste es el año que más rápido ha comenzado, en abril.

A raíz de esas falencias los padres de esas niñas nos unimos y formamos un club, con ese fin de tener un grupo más organizado para competir. Con el Club Mountain de Envigado, creado en febrero, competimos en el nacional de Indeportes con los grupos infantil y junior, ganando el campeonato en la primera categoría y un segundo puesto en la junior. También participamos del nacional organizado por el INDER de Medellín, con resultados inesperados para mí, el infantil quedó de tercero al igual que la categoría junior.
Con esos resultados, el Club Mountain ha sido invitado a participar en Estados Unidos, ¿están preparados para afrontar una competencia de ese nivel?
Todo esto ha sido muy sorpresivo para mí, porque en el primer año uno no espera tener esos resultados. Personalmente considero que se debe hacer un proceso de entrenamiento más amplio, prefiero con el Club Mountain, tener una sede propia antes que viajar. Mi deseo es que estas niñas sean reconocidas lo suficiente en el municipio, para poder proyectarnos por fuera.
Como entrenador del municipio de Envigado, ¿qué cambios o mejoras considera necesarias, al modelo bajo el cual se esta masificando esta disciplina deportiva?
Yo de política no sé mucho, pero por lo menos se debe definir una fecha de inicio y culminación de los proyectos que verdaderamente se respete. Ese dinero del presupuesto participativo, debe ser utilizado para incentivar el porrismo desde la parte competitiva, porque se le está dando la orientación desde lo recreativo. Es por esto que las niñas al año siguiente, se encuentran con las técnicas que ya habían visto. Es como si vos estudiaras inglés un año y al siguiente, te enseñan lo mismo.
Un hecho positivo es que en la actualidad, de las 13 zonas en que está dividido territorialmente Envigado, cinco de ellas tienen este tipo de proyectos priorizados.  
A futuro, ¿cómo se sueña este deporte en la Ciudad Señorial?
Me sueño con un espacio propio, donde verdaderamente se pueda hacer gimnasia. Nosotros ensayamos en la sede comunal del barrio El Dorado, pero es un espacio pequeño para las rutinas que hacemos. Es una disciplina que la comparo con el fútbol; el porrismo es para la mujeres, lo que para los hombres es el fútbol. Es un deporte que en muchos municipios no ha crecido, porque no se le ha dado la difusión y la publicidad que requiere. Y el enfoque debe ser competitivo, para obtener los mejores resultados.
¿Cuáles son sus mayores satisfacciones?
Yo creo que encontrarse con mujeres entrenadoras que fueron mis alumnas, mirarlas a los ojos y sentir la alegría de volver a verlas, eso no tiene precio porque hay muchas historias que contar. Saber que se están formando y que el deporte ayuda a fortalecer sus personalidades, es lo mejor que hay, porque se está construyendo sociedad.
La semana pasada hice un cálculo con el papá de una de ellas, encontrando que en este momento entreno 14 equipos. No sé a cuántas he formado, ni tampoco tengo la cifra exacta de los títulos que hemos conquistado. En un principio uno hacía eso, pero hoy, no es precisamente lo más importante.



Artículo 4.

Jonnatan López Giraldo- Periodismo Literario- Crónica-
Fórmula para combatir las desigualdades sociales

Llegar a sectores de Envigado como Arenales y la Catedral, requiere de un buen medio de transporte, teniendo en cuenta la topografía de acceso al sector. A medida que se ingresa por sus empinadas vías, a estos poblados, se evidencia la riqueza ambiental y paisajística, característica de la zona 11 de esta localidad, conocida como el Vallano.
Sus habitantes forman parte de familias campesinas tradicionales, dedicadas a las labores del campo, impulsados por proyectos productivos como las huertas comunitarias, que le apuestan a la cultura del autoabastecimiento, para satisfacer las necesidades alimentarias de los cerca de 400 envigadeños, que habitan en el sector.
Recorrer sus terrenos, es tener la oportunidad de conocer una cara completamente distinta, de lo que ha percibido el mundo de esta ciudad, asociada con niveles altos de calidad de vida.
Allí, la majestuosidad de los paisajes que ofrece el Valle de Aburrá, contrasta con la sencillez, en que son levantadas las viviendas, denotando que las normas de urbanismo tradicionales de la Ciudad Señorial, no son aplicadas con el rigor de sus gobernantes en este sector.
Sus personajes
A sus 47 años de vida, Samuel de Jesús Henao Castaño, es visto en su comunidad, como uno de los líderes que más desarrollo le ha generado a la vereda que lo vio crecer, en medio de las dificultades del trabajo comunitario. “Para ir a la escuela me tocaba caminar dos horas descalzo, porque ni zapatos teníamos, en medio de camino de bestias”, cuenta este integrante de la Junta de Acción Comunal.
Su inicio en las organizaciones sociales y comunitarias, se dio hace 25 años. Tiempo durante el cual, en compañía de sus vecinos, ha logrado mejoras a nivel de infraestructura y el cubrimiento de los servicios públicos domiciliarios. En la actualidad, adelantan gestiones para conseguir que la administración municipal, les construya una placa deportiva para el aprovechamiento del tiempo libre.
Cárcel La Catedral
Amante del ciclismo, el fútbol y las caminatas ecológicas por su vereda, asegura tener recuerdos “malucos” del centro carcelario, que albergó a Pablo Escobar. Prisión construida en Envigado, negociada por el narcotraficante, con el gobierno del ex presidente César Gaviria Trujillo, a cambio de no ser extraditado.
“Muchos creían que por tener a Pablo ahí, vivíamos como unos reyes; y no fue así. Mi vivienda quedaba cerca a su central de operaciones, y, resulta que nadie podía llegar a visitarnos, porque de inmediato eran investigados”, relata Samuel, advirtiendo sobre las personalidades que llegaron a reunirse con Escobar, antes de su fuga, el 22 de julio de 1.992.
Para Henao, el municipio de Envigado nunca debió permitir que los vándalos se apoderaran de la moderna estructura, saqueando sus instalaciones. “Hoy, podría ser un museo para el rescate de la memoria y un sitio de encuentro comunitario”.
Pese al desenlace que tuvo la Catedral, el lugar sigue siendo frecuentado por los turistas que acuden a celebraciones religiosas, orientadas por la Fraternidad Monástica, Santa Gertrudis la Magna.
La Educación
En materia de cobertura, los estudiantes reciben del gobierno local, subsidios de transporte para hacer posible sus desplazamientos a las instituciones educativas más cercanas, como la Escuela Santo Domingo Sabio y el Colegio el Salado.
En este último, Samuel, un hombre “hecho y derecho” como dirían las abuelas, retomó sus estudios de secundaria, los cuales abandonó, debido a las condiciones económicas de su familia, compuesta por sus padres y sus 9 hermanos.
Su esposa y sus dos hijos, también estudiantes de colegio en esa época, lo alentaron para que hiciera realidad su sueño. Título alcanzado en 2.008, tras una serie de jornadas que le exigieron entrega y dedicación, para cumplir con las actividades laborales y académicas que tenía a su cargo.
“Canasta Educativa”
Convencido de que un “título de bachiller no basta, para ser lo suficientemente competitivo”, optó por sensibilizar a sus vecinos para que en conjunto, priorizaran en las asambleas zonales de ese mismo año, un proyecto de presupuesto participativo, que garantizara el acceso y la permanencia en la educación superior.
Bajo esta figura nació “Canasta Educativa”, un proyecto operado por el Centro de Formación Integral para el Trabajo, CEFIT, que le ofrece esa posibilidad a 191 estudiantes de los programas técnicos que ofrece la institución; ampliándose el beneficio, a los programas de la Universidad de Envigado y la Escuela de Artes Débora Arango.
“En nuestra institución, los estudiantes de programas técnicos de las zonas 4 y 11, tienen sus gastos cubiertos; matricula por un año, kit escolar, refrigerios, transporte y póliza de accidentes”, dice Juan Fernando Alzate, asesor de Planeación del CEFIT.
Para el caso de los programas tecnológicos y de pregrado, explicó que a los estudiantes se les garantiza el pago de su primer semestre. En lo adelante, deben esforzarse, por alcanzar una de las becas que entrega la Alcaldía municipal, a los envigadeños de los niveles 1, 2 y 3 del sisbén, sosteniendo un promedio académico.
Samuel, Técnico en Auxiliar Administrativo
“Anteriormente me sentía aislado de personas muy inteligentes en mi trabajo. Haber cursado esta técnica y beneficiarme del presupuesto participativo, ha mejorado mis condiciones laborales, porque pude ascender de puesto”, asegura Samuel, quien ya graduado, cursa la Técnica de Electricidad, formación que hoy lo tiene soñando con montar su propia empresa en la vereda.
Su jornada comienza a las 5:30 a.m. Sale de su hogar con tiempo, para estar muy cumplido en su puesto de trabajo como vendedor, debido al desplazamiento que debe realizar hasta la zona centro de su municipio. La hora de almuerzo, “sagrada” para todo empleado, Samuel, la utiliza para realizar los trabajos de la universidad y asistir a encuentros con diversas secretarías de despacho, puesto que su labor comunitaria continúa, pese a sus obligaciones.
Con el agotamiento de una extensa jornada, éste líder innato, llega a las instalaciones del CEFIT, a reencontrase con sus compañeros de clase, con los cuales tiene fuertes lazos de amistad, puesto que su historia de vida despierta admiración entre los más jóvenes, testigos de los eventos y actividades que realiza en el sector de Arenales y la Catedral.
“Los estudiantes del CEFIT, no tenemos conocimiento de quiénes estudian apoyados por el presupuesto participativo. Aquí todos somos tratados iguales y tenemos las mismas obligaciones. Reconozco en Samuel, su capacidad para trabajar por la comunidad, sin interés alguno”, cuenta Francisco Quinto, advirtiendo que desde lo educativo es igualmente destacado.
En 2.012, “Canasta Educativa”, sigue vigente
Este hecho quedó demostrado en las asambleas zonales, realizadas en este 2.011. según la información aportada por el Sistema Local de Planeación, más de 4 mil 600 millones de pesos, serán invertidos para garantizar que este proyecto siga en las zonas 4 y 11, donde se ha mantenido por algunos años, sumándose a esta propuesta, la comunidad de la zona 6.
¿Quién hace interventoría al proyecto?
La Secretaría de Educación es la encargada de esta actividad con la aplicación de auditorias y evaluaciones periódicas, a todos los entes involucrados. Comunidad impactada y representantes de las instituciones, coinciden en plantear que la principal dificultad, es la demora en la legalización de los contratos de parte de la interventoría del proyecto.
De vuelta en su hogar
A las 10:00 p.m. una buseta de la ruta alimentadora del Metro de Medellín, espera a Samuel y a sus compañeros, para trasladarlos hasta la vereda. De ése recorrido, también hacen parte otras personas, que aprovechan este medio de transporte conseguido por el proyecto, para retornar a sus hogares, puesto que el servicio, sólo es prestado hasta las 8:30 p.m.
Tras reencontrase con los suyos, enciende su computador para realizar consultas y enviar información vía correo electrónico. Con las nuevas tecnologías, asegura estar más cercano, superando la barrera que le impedía navegar y aprender en la web.
Su familia, siente una profunda admiración por este hombre. Aseguran que su padre, se ha convertido en un ejemplo de vida para las nuevas generaciones, jóvenes a los que Samuel todos los días impulsa, para que no deserten de un proyecto que le ha devuelto a la zona 11, ciudadanos calificados para desempeñarse en diversas áreas, sin renunciar a su entorno rural, mejorando notablemente sus condiciones de vida.


Samuel Henao, reconoce que en principio le costó trabajo entender el significado y la aplicación de los proyectos de presupuesto participativo en Envigado.


Además de compartir con sus familiares y amigos, Samuel, disfruta de organizar jornadas ambientales, tomándose espacios afectados por un turismo “desordenado”, en la zona 11.



Su formación en el CEFIT, desde el área de emprenderismo, lo tiene motivado para formalizar su empresa, donde pondrá a prueba sus conocimientos.


“Joven que me encuentro en las calles, joven que encamino hacia el estudio”, asegura Samuel Henao.


Artículo 5

Jonnatan López Giraldo- Periodismo Literario
Comuna 13: Crónica de una guerra urbana
Autor: Ricardo Aricapa Ardila
Editorial: Universidad de Antioquia
Primera edición octubre del 2005
Segunda edición abril del 2007- 251 páginas
La situación social y de orden público en la Comuna 13 de Medellín, no ha dejado de ser noticia para los medios de comunicación regionales y nacionales, quiénes en distintas épocas han mostrado a la opinión pública, la dureza del conflicto que se ha librado en las calles de esta zona.
Una labor informativa que ha pasado por alto un sin número de elementos y situaciones, que ayudan a comprender el contexto bajo el cual se han levantado los barrios que la conforman y las condiciones de las familias, que vieron en esta escondida montaña, una oportunidad para tener su casa propia.
La mayor parte de mi vida ha transcurrido en este sector de la ciudad, por lo que leer esta crónica, revive un sin número de recuerdos y experiencias que han marcado la vida de mis vecinos y allegados. Considero que este texto, es una fiel copia de todos los acontecimientos vividos hasta la fecha en la que es recuperada por las autoridades la comuna 13, en asocio con grupos paramilitares, posición que me ratifica el leer este importante documento, reflejo de la seriedad y madurez de este importante colega interesado en los temas de ciudad. 
Los personajes y sus historias son las que aportan las mayores riquezas a este trabajo periodístico, hasta ahora el segundo que tengo la oportunidad de leer, relacionado con la guerra desatada en este sector. Recuerdo en particular, como fue abordado el tema de la invasión. En el inicio nadie era dueño de la tierra, bastaba con ser el primero habitarla, para convertirse en propietario de los predios, situación que originó un crecimiento desordenado que no tuvo en cuenta los lugares públicos y de esparcimiento para el disfrute de toda la población. De ahí que los callejones y atajos, favorezcan el accionar de los grupos armados.
Otros pobladores han llegado a este asentamiento huyendo de la guerra en sus ciudades de origen, lo que los ha obligado a adaptarse a las circunstancias y crecer en medio de otros conflictos que los ubican como víctimas o agentes activos de la misma.
Un elemento que destaco es la cercanía que este periodista tuvo con esas comunidades, para lograr ganarse su confianza y aceptar contar su historia tal cual fue y en su mismo lenguaje, situación que le otorga credibilidad, impacto y originalidad. Algo que sólo se logra en el periodismo con unas muy buenas fuentes y un tiempo amplio, para indagar acerca de experiencias personales y familiares relacionadas con el conflicto, tema central de esta obra.
Crónica de una guerra urbana está dividido en tres partes (El enquistamiento, la guerra y posdata) y un sin número de sub capítulos con frases muy precisas, que orientan al lector acerca de lo que se aproxima en el relato. Las primeras líneas dan cuenta de que en estos barrios, siempre han existido y seguirán presentándose disputas por el dominio territorial a causa de las llamadas plaza de vicio, una actividad que financia sus actuaciones.
Tal como aparece referenciado en el título de este libro, la crónica es el género por excelencia abordado por su autor en ese ejercicio de reportería e investigación. Por lo cual está escrito con una agilidad que despierta el interés y el deseo de no parar de conocer nuevos detalles de la vida de los protagonistas, y por su puesto en mi caso, a entender otras situaciones que por mi edad escapaban a un análisis minucioso. En esa etapa de adolescencia, mi vida transcurría en cumplir obligaciones escolares y huirle literalmente a las balas que abundaban en el silencio de las calles.
El relato es guiado por Aricapa, acompañado de citas textuales de sus entrevistados entre los que se encuentran pobladores reconocidos por ejercer labores comunitarias, familias cercanas a grupos armados y otras que llegaron a estos barrios, en busca de una mejor calidad de vida tras ser desterrados de sus pueblos.
En toda guerra se hace necesario reclutar nuevos militantes para fortalecer sus causas armadas y combatir al adversario. Es por esto que resalto en particular un hecho ocurrido en el colegio la Independencia, donde toda la comunidad en pleno reunida para el acto inaugural de la primera jornada de Memoria Cultural de la Comuna 13, vio como milicianos del ELN, se metieron a la institución, tomaron un micrófono y proclamaron su discurso en compañía de una tropa de hombres que marcharon entonando su himno, sin que nada pasara para interrumpirlo.
Comportamientos como estos sobrepasaron todos los límites. El tema del reclutamiento lo traigo a colación, porque tuve la oportunidad de pertenecer a un grupo juvenil adscrito a una parroquia, el mismo que fue disuelto, precisamente ante el temor de ser obligados a pertenecer a una causa que no era la nuestra. Muchas familias salieron del barrio, ante el temor de ver a sus varones derrotados por la violencia y sus niñas, involucradas a la fuerza con integrantes de los grupos armados.
Cada respuesta y cada argumento aportado por las fuentes, le otorga a las historias un elemento vivencial y recrea el ambiente bajo el cual suceden los acontecimientos. El lector puede recrear en su mente, todos los episodios narrados. En este punto destaco lo vivido tras la decisión de Empresas Pública de Medellín de entrar con sus funcionarios a los barrios, para adelantar el cambio y la actualización de los contadores. El rechazo fue tal, que los milicianos se tomaron las calles, al estilo de las mejores protestas, con la quema de llantas y la manipulación de explosivos que paralizó toda las actividades normales de la población.
Este comportamiento se convirtió en un contundente mensaje enviado desde esta zona de la ciudad a los gobernantes, para demostrar el dominio y el respaldo que tenían de la comunidad en la que ejercían influencia. Allí las familias tal como lo describe el texto, se favorecieron de esta situación en cierta medida, porque el contrabando se impuso en muchos hogares, alivianando los gastos e impulsando el negocio de la fabricación de arepas y la industria de la confección. Pero una vez retomado el control, las cuentas llegaron con altos montos y pocos ingresos para ponerse al día en las obligaciones que dejaron de asumir.
Insisto, esta crónica llena de emoción mi vida, tras convertirme de cierta manera en otro protagonista de la historia. Sentí de cerca el rigor de la guerra, confrontación que tiñó de sangre nuestros barrios y no diferenció entre actores involucrados, para cobrar víctimas.

Y ni qué decir del sábado negro, un comentario que se extendió por todos los rincones, advirtiendo acerca de la incursión de los grupos paramilitares que efectivamente se dio, provocando la quema de viviendas y el desplazamiento de sus integrantes, señalados de ser colaboradores de grupo de guerrilla.
En este punto, Ricardo Aricapa, ofrece a sus seguidores un contexto de lo que significó este hecho en la ciudad, puesto que a partir de esa incursión es reconocido por primera vez en la historia del país, el desplazamiento intraurbano, seguido de una serie de trámites y leyes para garantizarles los derechos a la población víctima de este flagelo.
Este comunicador social y periodista antioqueño, desarrolló además diez títulos a los que le dio el nombre de noticias de la guerra. En estos apartados, hace un rastreo de prensa de la época narrada en las historias, contrastando los informes oficiales de los cuerpos de seguridad, luego de efectuadas jornadas de intervención y de allanamientos para recuperar el dominio territorial.
Una labor que le advierte al lector el impacto de las confrontaciones armadas, la muerte de inocentes, el atropello de las autoridades hacia la población civil, actividades delictivas como el secuestro exprés para financiar la incursiones de los grupos de guerrilla; entre otras realidades que el país seguía a través de titulares de prensa y de televisión que mostraban a una población sumida en el abandono estatal y la disputa de dos frentes.     
Excesos de uno y otro bando, constatados por el ex alcalde de la ciudad Luís Pérez Gutiérrez, quien durante una visita con los medios de comunicación a la zona, sintió de cerca la amenaza del conflicto desatado. Hoy recordando esta cómica historia, que según el libro, causó indignación y vergüenza en el dirigente político por habérsele prohibido su ingreso, pienso que no hubo una mejor estrategia quizá accidental, para hacerle entender al gobierno nacional que la situación de la comuna 13, era un tema nacional y requería el compromiso de diversas instituciones que le apostaran a la inversión social, como salida pacífica.
Finalmente, considero que el rescate de la memoria histórica tiene que ser para nosotros los periodistas un elemento que enriquezca nuestra labor profesional y el desarrollo de las comunidades menos favorecidas, obligadas a entender su entorno y ejercer un papel más activo y protagónico frente a sus dirigentes.
El tiempo verbal está narrado en pasado. Los personajes abordados sin duda se convierten a mi juicio en portadores de noticias, puesto que hasta este punto muy pocos profesionales de la comunicación, le habían dedicado el tiempo a encontrar este tipo de historias de la guerra con una mirada humana. La descripción es un elemento de gran importancia en toda la obra, donde predomina una historia contada bajo un esquema lineal y segmentado.
Crónica de una guerra urbana da muestra de ese propósito, aleja a las fuentes oficiales de su labor periodística, para contarle al mundo de la voz de víctimas, qué ha pasado por cerca de 40 años en uno de los sectores más poblados de la ciudad de Medellín, inmerso en  problemáticas sociales y niveles altos de desempleo. Hoy aunque el panorama es muy distinto, en comparación con otras épocas, sigue siendo escenario de muertes en sus calles a manos de organizaciones y bandas delincuenciales, dedicadas al tráfico de drogas, protagonistas además de las fronteras invisibles que limitan la libertad de expresión y la movilización por algunos sectores.




Análisis final.

Jonnatan López Giraldo- Análisis- Periodismo Literario
Tema: Presupuesto Participativo en Envigado

“Voces comprometidas por el cambio social”
Información documentada y fuentes testimoniales, permitieron hacer un repaso de lo que ha sido la historia de la implementación del programa de presupuesto participativo, en el municipio de Envigado, a través de la ejecución de proyectos de iniciativa ciudadana, donde las comunidades deciden en que invertir los recursos públicos.
Hace unos días tuve la oportunidad de leer un documento titulado, “Comunicación para el cambio social”. Me parece valioso traerlo a colación, debido a la cercanía de este tema, con el desarrollado a lo largo del semestre en esta cátedra.
En este sentido, la Comunicación para el desarrollo o el cambio social, como lo mencionaba anteriormente, ha hecho posible en este caso concreto, que los líderes de organizaciones sociales y comunitarias se reúnan con sus representantes políticos en un mismo escenario, buscando salidas concertadas a las problemáticas y necesidades de la población con distintos enfoques.
Esta área de la comunicación subvalorada en distintas escuelas, permite que los profesionales en esta materia propicien un diálogo multicultural, en donde las comunidades son las protagonistas de su desarrollo y bienestar. Procesos de interacción orientados por profesionales, que utilizan diversos de mecanismos de información, para llegar a todos sus públicos y generar impacto.
El problema plateado en la investigación, estuvo orientado desde esa línea, a establecer si la población de este municipio, conoce acerca de la existencia del presupuesto participativo e identifica, los medios implementados desde la administración municipal para informarse efectivamente.
Los personajes abordados de parte del gobierno local y los integrantes de los comités zonales de planeación y participación, permiten inferir que la información que circula sobre este tema, no está llegando a toda la población de las 13 zonas, en la cuales está dividido territorialmente Envigado.
La causa de este comportamiento, parece explicarse en el afán de protagonismo que tienen algunos líderes. Un hecho que a juicio de los entrevistados, tiene implicaciones políticas, por el deseo que tienen algunos ciudadanos de convertirse en manipuladores de estos procesos.
Lo anterior, para que los pobladores se “casen con sus ideas” y apoyen futuras aspiraciones políticas, convirtiéndose en legitimadores de la labor desempeñada. Desconociendo de esta forma, la manipulación de la que han sido víctimas, por la falta de conocimiento sobre el tema; entendiendo que el presupuesto participativo no lo hacen unos pocos. Todos los interesados, reunidos en asamblea, definen las problemáticas a intervenir de acuerdo a sus expectativas.
El segundo interrogante resuelto, relacionado con los mecanismos de información dispuestos desde el Sistema Local de Planeación, para llegar a todos los barrios y sectores, deja ver que los canales utilizados, obedecen a políticas de austeridad del gasto en materia de publicidad, afectando el plan de medios por los constantes recortes presupuestales.
Una amplia base de datos de correos electrónicos y teléfonos de las residencias de los líderes, es utilizada para emitir desde comunicaciones las distintas convocatorias. Esta situación, deja ver por qué la información circula entre los mismos líderes y sus simpatizantes en los barrios.
En materia de difusión, medios alternativos y comunitarios contribuyen para que la información circule en otros sectores, con la limitante del cubrimiento parcial en los sitios en los que ejercen influencia. Cabe anotar que otras estrategias como el perifoneo, la ubicación de afiches publicitarios en las calles de los barrios y los avisos parroquiales, también son impulsados por el Sistema Local de Planeación, pero su utilización no es constante durante todo el año, debido a las dificultades económicas expuestas anteriormente.
La población civil, protagonista de este tema, reclama de las de las autoridades locales mecanismos de información con mayores impactos, que permitan tener un conocimiento amplio de los temas a favor y en contra de esta herramienta de democracia participativa. En este punto, según las opiniones encontradas, se hace necesaria la utilización de estrategias publicitarias de ATL, como técnica del marketing, que se vale de medios de comunicación masivos, tales como televisión, radio y prensa para emitir mensajes de todo tipo.
Apoyado en la cercanía que debido a mi trabajo, he tenido con este municipio y la interacción con las comunidades, con las cuales me he involucrado desde mi profesión, considero que la satisfacción de las necesidades básicas de la población, también deben ser tenidas en cuenta en este análisis.
Tradicionalmente los ciudadanos se movilizan y participan de acciones colectivas, cuando sus derechos están siendo vulnerados. En el caso de Envigado, sus administraciones municipales, se han caracterizado por la aplicación del concepto de asistencialismo, donde según los especialistas, crea una clara situación de dependencia del individuo o grupos que reciben beneficios del Estado, con lo cual no sienten la necesidad de involucrarse en los asuntos públicos.
Pese a todo lo descrito, los proyectos de presupuesto participativo, siguen ejecutándose con propuestas interesantes que le apuestan a mejorar las condiciones de calidad de vida de los pobladores, garantizando por ejemplo el acceso a la educación superior, la capacitación en artes y oficios, el aprovechamiento del tiempo libre a través del fomento del deporte, entre otras actividades.
Mientras que el Concejo Municipal como órgano de control y veeduría, ha anunciado en plenaria la necesidad de someter a una nueva revisión, el proyecto de acuerdo 043 del 2005, el cual permitió la creación del presupuesto participativo. Las reformas, según el edil Jorge Correa, son necesarias para evitar que los proyectos y las convocatorias queden en manos de unas personas que buscan satisfacer beneficios personales. 



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