Artículo 1.
El acceso a la información limita la participación
ciudadana
Jonnatan
López Giraldo
Periodismo
Literario
Representantes del
gobierno local y líderes de organizaciones comunitarias, coinciden en afirmar
que hoy en el municipio de Envigado, los ciudadanos no conocen la función que
desempeña el Sistema Local de Planeación y la articulación de éste, con los
proyectos de presupuesto participativo.
Esta situación lleva
a pensar a los actores involucrados, que hacen falta estrategias para una
difusión masiva de la información para las comunidades, las mismas que
anualmente y en asambleas zonales, deciden en que invertir unos recursos que
financian soluciones a problemáticas contempladas en los planes zonales de
desarrollo.
La articulación de
todos los agentes involucrados con la planificación de la ciudad, ha sido
posible, tras la aprobación del Acuerdo Municipal 043 de 2005, el cual
contempla que el 15% de los recursos de libre inversión del municipio, estén
destinados a financiar proyectos de iniciativa ciudadana. Según cifras
entregadas por la secretaría de Planeación, desde ese año hasta lo que va de
este 2011, van invertidos más de 40 mil millones de pesos y priorizados 512
proyectos.
Pese a la magnitud de
los dineros ejecutados los líderes más cercanos a este proceso, consideran que
hoy la información sobre convocatorias y resultados que deberían ser del
conocimiento de todos los ciudadanos, se están quedando en los integrantes de
los comités zonales, personas elegidas por sus vecinos para coordinar las
acciones y compromisos pactados.
Para el Concejal
Jorge Correa, la problemática radica “en que hay intereses propios”, en los
integrantes de esos comités, para que los demás pobladores no los conozcan o
intervengan en su desarrollo.
Indagada acerca de
los medios y mecanismos utilizados para la difusión desde el Sistema Local de
Planeación, su comunicadora, María Elena
González, admitió la problemática; manifestando además que “hay líderes que
aprovechan este proceso” para influir en sus comunidades, mostrándose como los
protagonistas y autores de los proyectos.
Desde la
administración central los boletines de prensa, la impresión de afiches y el
perifoneo, se convierten en estrategias para socializar las actividades
apoyados en llamadas telefónicas y el envío de correos electrónicos a bases de
datos actualizadas. Además de la publicación de la revista Contextos, con un
total de tres números por año.
Por su parte Mario
González, es reconocido en este municipio por su trabajo en distintas
organizaciones. Reconoce la situación que se viene dando al interior de los
comités zonales, al igual que plantea salidas para que la comunidad en general
conozca los alcances del presupuesto participativo, “que no debe ceñirse a lo
local como estrategia de difusión”, ya que los resultados dan cuenta de lo que
se evidencia actualmente.
Estas tres miradas a
la problemática dan cuenta de la importancia de implementar estrategias de
difusión masiva en la zona urbana y rural de Envigado. Pese a esto los recursos
fijados desde el plan de inversión, para el manejo de las comunicaciones no son
suficientes, como tampoco el número de profesionales dedicados a esa labor.
El Sistema Local de
Planeación avanza en la consolidación de una propuesta que contemple esas
acciones, con la articulación de diversos medios. Iniciativa a la cual esperan
no le sea recortado su presupuesto como ha pasado hasta ahora.
Rastreo de prensa
Por tratarse de un
tema local, la información publicada en los medios de comunicación nacionales
relacionada con presupuesto participativo del municipio de Envigado no genera
importancia, puesto que no aporta detalles que proporcionen conocimiento y
dominio del tema.
En el rastreo llevado
a cabo en la web, se encontró que el Departamento Nacional de Planeación y la
Red de Monitoreo y Evaluación de Política Pública en Colombia, consideró como
experiencia exitosa la labor desarrollada en esta localidad del sur del Valle
de Aburrá, “puesto que por medio del presupuesto participativo se mejora la
asignación y distribución de los recursos públicos evitando así problemas de
corrupción, asimetrías e inequidades en el ámbito territorial en barrios,
veredas y zonas. De esta manera se garantiza su destinación hacía los
territorios con más carencias y hacía la población más vulnerable a
determinados fenómenos”.
Adicional a esto, se
ubicaron una serie de documentos emitidos por la administración municipal a
través del Sistema Local de Planeación, textos en los cuales se explica en
detalle la conformación de este último y su relación con la figura del
presupuesto participativo.
Sobre estos
hallazgos, hay que decir que son importantes en la medida en que aclaran
interrogantes a quienes indagan sobre esta cuestión, pero no motiva a los
ciudadanos del común a su lectura y exploración debido a lo extenso de la
publicación.
Con lo descrito anteriormente, este análisis de
prensa se basó primordialmente en los medios de comunicación locales y
alternativos que han existido en los últimos años en la localidad. Hago
referencia a periódicos independientes como La Piedra, El Informativo, Órbita,
Envigado Dice, Gente de Envigado donde generalmente la información con respecto
a este tema ha estado concentrada en resaltar ideas de proyectos que se han
desarrollado en los distintos barrios y zonas con impacto en la calidad de vida
de las familias.
Estos medios
descritos, han sido escenario para la difusión de convocatorias que requieran
reunir a la población para la realización de encuentros y reuniones. Pese a
esto, el flujo de la información se ve afectado debido a la cantidad de
ejemplares distribuidos, situación que no garantiza la llegada de los mismos a
toda la ciudad.
Los proyectos de
presupuesto participativo también han generado la creación de sus propios
medios informativos. Es el caso del Periódico Sin Límites que surge en el año
2009, congregando todas las iniciativas comunicativas presentes hasta la fecha
en todas las zonas urbanas. Hoy aunque sigue vigente, solo circula entre los
habitantes de la zona 9, mientras que en la zona rural, más exactamente en las
veredas de Perico y Pantanillo, circula El Barranquero.
La dificultad que se
ha presentado con estos impresos, ha sido por cuenta de la asignación
presupuestal que se les ha dado en las asambleas zonales, espacios en los
cuales no se les ha dado la importancia que representan en la tarea de informar
a sus vecinos, sobre temas actuales y problemáticas que les interesa como
comunidad.
En otros casos, la
administración municipal simplemente decide no autorizar la ejecución de los
mismos, pensando en una optimización de los recursos para ser utilizados en
otros proyectos más importantes. Quedando de esta forma un vacio en la
información que sobre presupuesto participativo y temas de ciudad, circula
entre los envigadeños que han creído en estas propuestas informativas para el
ejercicio de la libre expresión.
El canal comunitario,
Tele Envigado, ha sido uno de los medios con más cercanía a estos temas de
participación ciudadana y comunidad, representando un espacio en el cual a
través de programas como Código Ciudadano y Tele Envigado Noticias, ha
informado periódicamente de todos los procesos que encierra el Sistema Local de
Planeación y el presupuesto participativo, permitiendo que las autoridades
locales al igual que la ciudadanía, se pronuncien a favor y en contra de estos
procesos que se han dado en los últimos años.
Por su cubrimiento en
directo de las sesiones del Concejo de esta municipalidad, su equipo
periodístico se mantiene enterado de las decisiones o problemáticas que se
originan en el ejercicio del control político de las autoridades locales, con
lo cual se ha hecho posible recoger reacciones y posiciones en diversos temas.
Aún así, también cuenta con el limitante de la cobertura, ya que su red no
llega a todos los sectores poblacionales.
Finalmente se
encontró una revista que desde el sector oficial, le hace seguimiento al tema
planteado en esta investigación. Hago referencia a la revista Contextos que
circula tres veces en el año, compartiendo en un primer momento, las
expectativas que se tienen planteadas durante ese periodo, con énfasis en la
agenda de actividades dispuesta por los profesionales del Sistema Local de
Planeación.
Posteriormente
publican otra emisión con los resultados de los proyectos de presupuesto
participativo del periodo anterior, con datos y porcentajes estadísticos,
entendidos más como una rendición de cuentas de cara a la comunidad. Y un
último número, que le cuenta a sus públicos los resultados de las asambleas
zonales realizadas en ese año, número de proyectos priorizados y asignación
presupuestal para la siguiente vigencia.
Artículo 2
“Dios me dio el don de la palabra”
Jonnatan
López Giraldo
Periodismo
Literario
A tempranas horas del
día, Luís Fernando Ochoa, empieza una nueva jornada de labores familiares y profesionales.
La vida de él, como la de millones de
personas en todo el mundo, está ligada a la Internet y el seguimiento de redes
que enriquecen su labor. Como director de un Club Fotográfico con asiento en el
municipio de Envigado, le corresponde estar atento a toda la información que
circula en distintos portales y lo más importante, aprobar las solicitudes de
quienes deseen vincularse desde distintos rincones, con la Unión Internacional
de Fotógrafos que también lidera, un sitio que contribuye con la promoción de
la fotografía como expresión del arte y patrimonio de la humanidad.
Lleno de satisfacción
y optimismo, este hombre de 46 años de edad, nacido en la ciudad Señorial de
Antioquia, no desconoce la difícil situación económica que atraviesa el club,
el cual tiene más de 12 años de iniciar labores, como producto de la salida de
una empresa textilera para la cual trabajó. Su experiencia laboral, no comenzó
en esta industria. A sus 13 años y con la madurez con que asumía distintos
aspectos de su vida, se vio obligado a suspender sus estudios de secundaria,
ante la necesidad de buscar fuentes de ingreso que le proporcionara el sustento
a él y a sus abuelos, con los cuales compartió durante una larga etapa.
Sus estudios de
primaria los cursó en una vereda del municipio de Liborina, localidad ubicada
en la subregión del occidente del departamento. Gratos recuerdos tiene de esa
tierra que lo vio crecer y formarse en medio del campo. En plena adolescencia,
y de nuevo en su ciudad natal, se inició en el campo de la construcción, una
profesión que para él no fue nada sencilla, puesto que al igual que todos los
chicos de edad deseaba formarse profesionalmente. Mirando a su alrededor,
asegura haber visto y participar de cerca en la transformación urbanística de
la municipalidad de la que es tradición la morcilla y el carriel.
De sus jefes,
recuerda uno en especial. Humberto, propietario de una empresa de cartón
ubicada en límites con Sabaneta. Sin dudarlo le abrió las puertas a este
soñador, quien venía de padecer los riesgos propios de un sector de la
economía, donde los accidentes laborales y las inclemencias del clima golpean a
este sector poblacional. Para esa época, trabajar desde niño era casi que una
obligación, para contribuir con la manutención de la familia, situación que
tenia bastante clara, pero que no le impedía seguir con la idea de culminar sus
estudios.
Allí tuvo la
oportunidad de cursar su bachillerato de forma nocturna al tiempo que ejercía
sus funciones laborales. Luego de transcurrir todo este tiempo, se vio en la
obligación de prestar el servicio militar. Tras su regreso, se encuentra con la
posibilidad de hacer parte de Coltejer, una de las empresas que da comienzo a
la industria textil del país, y por la cual han pasado distintas generaciones
de trabajadores que hoy gozan de tener un empleo estable o una pensión digna. Ninguna
de estas dos opciones fue posible para Luís Fernando. Tras una crisis del
sector, salió de la compañía. Lo importante de esta experiencia es que los
ingresos devengados, le permitieron dar comienzo a sus estudios de fotografía.
En la factoría del
municipio de Itagüí, a la cual pertenecía, sus jefes y compañeros le alentaron
para dar comienzo a un club dedicado a esta actividad; el mismo que durante un
día a la semana y en el espacio del almuerzo, se reunía para capacitarse y
mostrar en diversos escenarios lo mejor
de su talento. Con una sonrisa en su rostro, reconoce que esa experiencia le
demostró que había sido dotado con un don especial, el de la palabra. Sus dotes
de orador y de relacionamiento con los demás se afianzaron de esta forma.
Su salida de
Coltejer, marcó el desarrollo de su proyecto de vida. Ya casado con su esposa
Rosalba y con sus tres hijos; Nataly, Daniel y Melissa, optó por no dejar la
fotografía en el olvido, una iniciativa que le había regalado tantas satisfacciones.
Él, y sus demás
compañeros del club de fotografía, decidieron seguir apostándole al proyecto
viendo en este personaje, la capacidad de explorar nuevas áreas que
enriquecieran su formación. Como la mayoría de sus asociados tenían un vínculo
con el municipio de Envigado, resolvieron presentar la idea del club a la Casa
de la Cultura de ése municipio. De sus directivas recibieron el respaldo que
esperaban, con lo cual las exposiciones y los encuentros académicos ganaron
importantes espacios dentro de la agenda cultural local.
Para el año 2001, lo
que había empezado como un hobbie, se convirtió en su principal actividad. Tras
su registro ante la Cámara de Comercio del Aburrá Sur, Ochoa, se dio a la tarea
de buscar nuevas alianzas con entes de la administración municipal, con lo cual
fue posible convertir al club en una empresa cultural, con capacidad de
contratar y devengar ingresos para su funcionamiento.
Dedicado de lleno a
la coordinación del Club Fotográfico de Envigado, este reconocido líder, se
contagió con la expectativa que ha generado en esta localidad del sur del Valle
de Aburrá, la creación del Sistema Local de Planeación y el programa de
Presupuesto Participativo en el año 2005.
Recuperar la memoria
visual de la zona 9, fue el primero de los proyectos ejecutados por el club,
iniciativa que hoy le permite a toda la población, tener un archivo digital con
cerca de tres mil fotografías que dan cuenta de la historia y de los personajes
tradicionales de este municipio. Y lo más importante, sensibilizar a los
ciudadanos para que den valor especial a las imágenes antiguas, las mismas que
evidencian transformaciones a nivel familiar y de ciudad.
Actualmente la sede
del club ha tenido que cerrar sus puertas a la ciudadanía ante la falta de
recursos que apoyen su labor. Pese a este hecho, Luís Fernando no dejar de
trabajar diariamente desde su hogar y de cumplir durante el día, con una amplia
agenda de reuniones y encuentros que le exigen pertenecer a distintas
organizaciones sociales y comunitarias relacionadas con el tema cultural. Las
mismas que hoy le reconocen una visión muy clara de su entorno, una posición
critica y seria en sus discursos.
Todo este trabajo que
no siempre es remunerado, casi termina con su hogar ante las dificultades
económicas. Su familia hoy consciente de la gestión y de la labor social que
desempeña, sienten propios sus logros y sufren de cerca con sus preocupaciones
ante la falta de reconocimiento y apoyo a los líderes. Disfrutando de un café y
con un gran número de proyectos en mente, Luís Fernando, describe su labor y la
de otros envigadeños, como un proceso de Quijotes que no todos resisten y
asumen con la responsabilidad que amerita.
Orgulloso y
satisfecho con su trabajo, éste fotógrafo de mediana estatura, contextura
gruesa y color canela, luce una camiseta de vigías de patrimonio cultural del
departamento, al cual están inscritos todos los asociados, los mismos que
acuden sin dudar a todas las citas que les hace su guía y consejero. Para él
esa es su mayor satisfacción, hacer que los ciudadanos de todas las edades se
interesen en rescatar su historia y saber que sus hijos, hoy también estén
motivados y comprometidos con el trabajo social.
Artículo 3
La
experiencia y el profesionalismo, unidos en la masificación del porrismo en
Envigado
Jonnatan López Giraldo
Wilson Darío Arcila,
es licenciado en educación física y además publicista. Su trabajo durante los
últimos trece años, ha estado dedicado a la enseñanza del porrismo, un deporte
característico de la cultura americana que sólo a finales de la década del 90,
empieza a tomar fuerza en la ciudad de Medellín, adoptado especialmente en colegios
privados.
Este envigadeño de
nacimiento, hizo parte de esa primera generación de deportistas expertos en la
presentación de revistas gimnásticas, nombre con el que inicialmente se
identificó el porrismo en el país.
Luego de una basta
experiencia como instructor en distintos municipios del Valle de Aburrá, llega
a su ciudad natal, motivado por los triunfos obtenidos a nivel internacional.
Allí decide involucrarse con el programa de presupuesto participativo,
proponiéndole a la comunidad de su zona, la ejecución de un proyecto que
fomente la práctica del porrismo.
¿De dónde nace ese interés por el porrismo?
Fue un accidente.
Porque hace 20 años yo no pensaba verme como entrenador de porrismo. En el año
1997, bailaba en el grupo de danza moderna de la universidad. Ese mismo año
hicimos una presentación en la final del intercolegiado de porristas, cuando
eso eran revistas gimnásticas y nosotros le decíamos porrismo. Al año siguiente
me gradué y me llamaron del colegio Palermo, donde me ofrecieron ser entrenador,
pero no me dijeron de qué. Estando allí propuse crear un grupo de porrismo, ya
que los demás deportes estaban oficialmente consolidados.
Actualmente, usted continúa como instructor en esa
institución. ¿Cuáles han sido esos reconocimientos importantes?
Son trece años de
estar allí. Se logró hacer escuela tanto para mí, como para las alumnas, porque
yo apenas me estrenaba como entrenador. He tenido y sigo teniendo el apoyo de
las directivas de la institución, con lo cual ha sido posible asistir a competencias
nacionales desde el año 2002, hasta la fecha. El primer título internacional lo
conseguimos en Ecuador, posteriormente en Venezuela y Estado Unidos, donde
nuestra presencia se ha fortalecido en los últimos cinco años, país del que
venimos recibiendo capacitaciones. Uno se alimenta de lo que ve afuera, lo
mejor es que ese conocimiento no se ha quedado sólo en el Palermo, ya que he
tenido la oportunidad de dictar talleres y conferencias en distintas ciudades.
¿Cómo llega el porrismo a Envigado?
Llega por los
proyectos de presupuesto participativo en el año 2008, pero con el limitante de
no saber cuando empezaban o cuando terminaban, por lo que no fue posible
consolidar un proceso deportivo a nivel de competencia. El año pasado el
proyecto comenzó en septiembre y terminó en diciembre. Éste es el año que más
rápido ha comenzado, en abril.
A raíz de esas
falencias los padres de esas niñas nos unimos y formamos un club, con ese fin
de tener un grupo más organizado para competir. Con el Club Mountain de Envigado,
creado en febrero, competimos en el nacional de Indeportes con los grupos
infantil y junior, ganando el campeonato en la primera categoría y un segundo puesto
en la junior. También participamos del nacional organizado por el INDER de
Medellín, con resultados inesperados para mí, el infantil quedó de tercero al
igual que la categoría junior.
Con esos resultados, el Club Mountain ha sido invitado a
participar en Estados Unidos, ¿están preparados para afrontar una competencia
de ese nivel?
Todo esto ha sido muy
sorpresivo para mí, porque en el primer año uno no espera tener esos
resultados. Personalmente considero que se debe hacer un proceso de
entrenamiento más amplio, prefiero con el Club Mountain, tener una sede propia
antes que viajar. Mi deseo es que estas niñas sean reconocidas lo suficiente en
el municipio, para poder proyectarnos por fuera.
Como entrenador del municipio de Envigado, ¿qué cambios o
mejoras considera necesarias, al modelo bajo el cual se esta masificando esta
disciplina deportiva?
Yo de política no sé
mucho, pero por lo menos se debe definir una fecha de inicio y culminación de
los proyectos que verdaderamente se respete. Ese dinero del presupuesto
participativo, debe ser utilizado para incentivar el porrismo desde la parte
competitiva, porque se le está dando la orientación desde lo recreativo. Es por
esto que las niñas al año siguiente, se encuentran con las técnicas que ya
habían visto. Es como si vos estudiaras inglés un año y al siguiente, te
enseñan lo mismo.
Un hecho positivo es
que en la actualidad, de las 13 zonas en que está dividido territorialmente
Envigado, cinco de ellas tienen este tipo de proyectos priorizados.
A futuro, ¿cómo se sueña este deporte en la Ciudad
Señorial?
Me sueño con un
espacio propio, donde verdaderamente se pueda hacer gimnasia. Nosotros
ensayamos en la sede comunal del barrio El Dorado, pero es un espacio pequeño
para las rutinas que hacemos. Es una disciplina que la comparo con el fútbol;
el porrismo es para la mujeres, lo que para los hombres es el fútbol. Es un
deporte que en muchos municipios no ha crecido, porque no se le ha dado la
difusión y la publicidad que requiere. Y el enfoque debe ser competitivo, para
obtener los mejores resultados.
¿Cuáles son sus mayores satisfacciones?
Yo creo que
encontrarse con mujeres entrenadoras que fueron mis alumnas, mirarlas a los
ojos y sentir la alegría de volver a verlas, eso no tiene precio porque hay
muchas historias que contar. Saber que se están formando y que el deporte ayuda
a fortalecer sus personalidades, es lo mejor que hay, porque se está
construyendo sociedad.
La semana pasada hice
un cálculo con el papá de una de ellas, encontrando que en este momento entreno
14 equipos. No sé a cuántas he formado, ni tampoco tengo la cifra exacta de los
títulos que hemos conquistado. En un principio uno hacía eso, pero hoy, no es
precisamente lo más importante.
Artículo 4.
Jonnatan López Giraldo- Periodismo Literario- Crónica-
Fórmula para combatir las desigualdades sociales
Llegar a sectores de
Envigado como Arenales y la Catedral, requiere de un buen medio de transporte,
teniendo en cuenta la topografía de acceso al sector. A medida que se ingresa
por sus empinadas vías, a estos poblados, se evidencia la riqueza ambiental y
paisajística, característica de la zona 11 de esta localidad, conocida como el
Vallano.
Sus habitantes forman
parte de familias campesinas tradicionales, dedicadas a las labores del campo,
impulsados por proyectos productivos como las huertas comunitarias, que le
apuestan a la cultura del autoabastecimiento, para satisfacer las necesidades
alimentarias de los cerca de 400 envigadeños, que habitan en el sector.
Recorrer sus
terrenos, es tener la oportunidad de conocer una cara completamente distinta,
de lo que ha percibido el mundo de esta ciudad, asociada con niveles altos de
calidad de vida.
Allí, la
majestuosidad de los paisajes que ofrece el Valle de Aburrá, contrasta con la
sencillez, en que son levantadas las viviendas, denotando que las normas de
urbanismo tradicionales de la Ciudad Señorial, no son aplicadas con el rigor de
sus gobernantes en este sector.
Sus personajes
A sus 47 años de
vida, Samuel de Jesús Henao Castaño, es visto en su comunidad, como uno de los
líderes que más desarrollo le ha generado a la vereda que lo vio crecer, en
medio de las dificultades del trabajo comunitario. “Para ir a la escuela me
tocaba caminar dos horas descalzo, porque ni zapatos teníamos, en medio de
camino de bestias”, cuenta este integrante de la Junta de Acción Comunal.
Su inicio en las
organizaciones sociales y comunitarias, se dio hace 25 años. Tiempo durante el
cual, en compañía de sus vecinos, ha logrado mejoras a nivel de infraestructura
y el cubrimiento de los servicios públicos domiciliarios. En la actualidad,
adelantan gestiones para conseguir que la administración municipal, les construya
una placa deportiva para el aprovechamiento del tiempo libre.
Cárcel La Catedral
Amante del ciclismo,
el fútbol y las caminatas ecológicas por su vereda, asegura tener recuerdos
“malucos” del centro carcelario, que albergó a Pablo Escobar. Prisión construida
en Envigado, negociada por el narcotraficante, con el gobierno del ex
presidente César Gaviria Trujillo, a cambio de no ser extraditado.
“Muchos creían que
por tener a Pablo ahí, vivíamos como unos reyes; y no fue así. Mi vivienda
quedaba cerca a su central de operaciones, y, resulta que nadie podía llegar a
visitarnos, porque de inmediato eran investigados”, relata Samuel, advirtiendo
sobre las personalidades que llegaron a reunirse con Escobar, antes de su fuga,
el 22 de julio de 1.992.
Para Henao, el
municipio de Envigado nunca debió permitir que los vándalos se apoderaran de la
moderna estructura, saqueando sus instalaciones. “Hoy, podría ser un museo para
el rescate de la memoria y un sitio de encuentro comunitario”.
Pese al desenlace que
tuvo la Catedral, el lugar sigue siendo frecuentado por los turistas que acuden
a celebraciones religiosas, orientadas por la Fraternidad Monástica, Santa
Gertrudis la Magna.
La Educación
En materia de
cobertura, los estudiantes reciben del gobierno local, subsidios de transporte
para hacer posible sus desplazamientos a las instituciones educativas más
cercanas, como la Escuela Santo Domingo Sabio y el Colegio el Salado.
En este último,
Samuel, un hombre “hecho y derecho” como dirían las abuelas, retomó sus estudios
de secundaria, los cuales abandonó, debido a las condiciones económicas de su
familia, compuesta por sus padres y sus 9 hermanos.
Su esposa y sus dos
hijos, también estudiantes de colegio en esa época, lo alentaron para que
hiciera realidad su sueño. Título alcanzado en 2.008, tras una serie de
jornadas que le exigieron entrega y dedicación, para cumplir con las
actividades laborales y académicas que tenía a su cargo.
“Canasta Educativa”
Convencido de que un “título
de bachiller no basta, para ser lo suficientemente competitivo”, optó por
sensibilizar a sus vecinos para que en conjunto, priorizaran en las asambleas
zonales de ese mismo año, un proyecto de presupuesto participativo, que
garantizara el acceso y la permanencia en la educación superior.
Bajo esta figura
nació “Canasta Educativa”, un proyecto operado por el Centro de Formación Integral
para el Trabajo, CEFIT, que le ofrece esa posibilidad a 191 estudiantes de los
programas técnicos que ofrece la institución; ampliándose el beneficio, a los programas
de la Universidad de Envigado y la Escuela de Artes Débora Arango.
“En nuestra
institución, los estudiantes de programas técnicos de las zonas 4 y 11, tienen
sus gastos cubiertos; matricula por un año, kit escolar, refrigerios,
transporte y póliza de accidentes”, dice Juan Fernando Alzate, asesor de
Planeación del CEFIT.
Para el caso de los
programas tecnológicos y de pregrado, explicó que a los estudiantes se les
garantiza el pago de su primer semestre. En lo adelante, deben esforzarse, por
alcanzar una de las becas que entrega la Alcaldía municipal, a los envigadeños
de los niveles 1, 2 y 3 del sisbén, sosteniendo un promedio académico.
Samuel, Técnico en Auxiliar Administrativo
“Anteriormente me
sentía aislado de personas muy inteligentes en mi trabajo. Haber cursado esta
técnica y beneficiarme del presupuesto participativo, ha mejorado mis
condiciones laborales, porque pude ascender de puesto”, asegura Samuel, quien
ya graduado, cursa la Técnica de Electricidad, formación que hoy lo tiene soñando
con montar su propia empresa en la vereda.
Su jornada comienza a
las 5:30 a.m. Sale de su hogar con tiempo, para estar muy cumplido en su puesto
de trabajo como vendedor, debido al desplazamiento que debe realizar hasta la
zona centro de su municipio. La hora de almuerzo, “sagrada” para todo empleado,
Samuel, la utiliza para realizar los trabajos de la universidad y asistir a
encuentros con diversas secretarías de despacho, puesto que su labor
comunitaria continúa, pese a sus obligaciones.
Con el agotamiento de
una extensa jornada, éste líder innato, llega a las instalaciones del CEFIT, a
reencontrase con sus compañeros de clase, con los cuales tiene fuertes lazos de
amistad, puesto que su historia de vida despierta admiración entre los más
jóvenes, testigos de los eventos y actividades que realiza en el sector de
Arenales y la Catedral.
“Los estudiantes del
CEFIT, no tenemos conocimiento de quiénes estudian apoyados por el presupuesto
participativo. Aquí todos somos tratados iguales y tenemos las mismas obligaciones.
Reconozco en Samuel, su capacidad para trabajar por la comunidad, sin interés
alguno”, cuenta Francisco Quinto, advirtiendo que desde lo educativo es
igualmente destacado.
En 2.012, “Canasta Educativa”, sigue vigente
Este hecho quedó
demostrado en las asambleas zonales, realizadas en este 2.011. según la
información aportada por el Sistema Local de Planeación, más de 4 mil 600
millones de pesos, serán invertidos para garantizar que este proyecto siga en
las zonas 4 y 11, donde se ha mantenido por algunos años, sumándose a esta
propuesta, la comunidad de la zona 6.
¿Quién hace interventoría al proyecto?
La Secretaría de
Educación es la encargada de esta actividad con la aplicación de auditorias y
evaluaciones periódicas, a todos los entes involucrados. Comunidad impactada y
representantes de las instituciones, coinciden en plantear que la principal
dificultad, es la demora en la legalización de los contratos de parte de la
interventoría del proyecto.
De vuelta en su hogar
A las 10:00 p.m. una buseta de la ruta alimentadora del Metro de Medellín,
espera a Samuel y a sus compañeros, para trasladarlos hasta la vereda. De ése
recorrido, también hacen parte otras personas, que aprovechan este medio de
transporte conseguido por el proyecto, para retornar a sus hogares, puesto que
el servicio, sólo es prestado hasta las 8:30 p.m.
Tras reencontrase con los suyos, enciende su computador para realizar
consultas y enviar información vía correo electrónico. Con las nuevas
tecnologías, asegura estar más cercano, superando la barrera que le impedía
navegar y aprender en la web.
Su familia, siente una profunda admiración por este hombre. Aseguran que su
padre, se ha convertido en un ejemplo de vida para las nuevas generaciones,
jóvenes a los que Samuel todos los días impulsa, para que no deserten de un
proyecto que le ha devuelto a la zona 11, ciudadanos calificados para
desempeñarse en diversas áreas, sin renunciar a su entorno rural, mejorando
notablemente sus condiciones de vida.
Samuel Henao,
reconoce que en principio le costó trabajo entender el significado y la
aplicación de los proyectos de presupuesto participativo en Envigado.
Además de compartir con sus familiares y amigos, Samuel, disfruta de
organizar jornadas ambientales, tomándose espacios afectados por un turismo
“desordenado”, en la zona 11.
Su formación en
el CEFIT, desde el área de emprenderismo, lo tiene motivado para formalizar su
empresa, donde pondrá a prueba sus conocimientos.
“Joven que me
encuentro en las calles, joven que encamino hacia el estudio”, asegura Samuel
Henao.
Artículo 5
Jonnatan López
Giraldo- Periodismo Literario
Comuna 13: Crónica de una guerra urbana
Autor: Ricardo Aricapa Ardila
Editorial: Universidad de Antioquia
Primera edición
octubre del 2005
Segunda edición abril
del 2007- 251 páginas
La situación social y
de orden público en la Comuna 13 de Medellín, no ha dejado de ser noticia para
los medios de comunicación regionales y nacionales, quiénes en distintas épocas
han mostrado a la opinión pública, la dureza del conflicto que se ha librado en
las calles de esta zona.
Una labor informativa
que ha pasado por alto un sin número de elementos y situaciones, que ayudan a
comprender el contexto bajo el cual se han levantado los barrios que la
conforman y las condiciones de las familias, que vieron en esta escondida
montaña, una oportunidad para tener su casa propia.
La mayor parte de mi
vida ha transcurrido en este sector de la ciudad, por lo que leer esta crónica,
revive un sin número de recuerdos y experiencias que han marcado la vida de mis
vecinos y allegados. Considero que este texto, es una fiel copia de todos los
acontecimientos vividos hasta la fecha en la que es recuperada por las
autoridades la comuna 13, en asocio con grupos paramilitares, posición que me
ratifica el leer este importante documento, reflejo de la seriedad y madurez de
este importante colega interesado en los temas de ciudad.
Los personajes y sus
historias son las que aportan las mayores riquezas a este trabajo periodístico,
hasta ahora el segundo que tengo la oportunidad de leer, relacionado con la
guerra desatada en este sector. Recuerdo en particular, como fue abordado el
tema de la invasión. En el inicio nadie era dueño de la tierra, bastaba con ser
el primero habitarla, para convertirse en propietario de los predios, situación
que originó un crecimiento desordenado que no tuvo en cuenta los lugares
públicos y de esparcimiento para el disfrute de toda la población. De ahí que
los callejones y atajos, favorezcan el accionar de los grupos armados.
Otros pobladores han
llegado a este asentamiento huyendo de la guerra en sus ciudades de origen, lo
que los ha obligado a adaptarse a las circunstancias y crecer en medio de otros
conflictos que los ubican como víctimas o agentes activos de la misma.
Un elemento que
destaco es la cercanía que este periodista tuvo con esas comunidades, para
lograr ganarse su confianza y aceptar contar su historia tal cual fue y en su
mismo lenguaje, situación que le otorga credibilidad, impacto y originalidad.
Algo que sólo se logra en el periodismo con unas muy buenas fuentes y un tiempo
amplio, para indagar acerca de experiencias personales y familiares
relacionadas con el conflicto, tema central de esta obra.
Crónica de una guerra
urbana está dividido en tres partes (El enquistamiento, la guerra y posdata) y
un sin número de sub capítulos con frases muy precisas, que orientan al lector
acerca de lo que se aproxima en el relato. Las primeras líneas dan cuenta de
que en estos barrios, siempre han existido y seguirán presentándose disputas
por el dominio territorial a causa de las llamadas plaza de vicio, una
actividad que financia sus actuaciones.
Tal como aparece
referenciado en el título de este libro, la crónica es el género por excelencia
abordado por su autor en ese ejercicio de reportería e investigación. Por lo
cual está escrito con una agilidad que despierta el interés y el deseo de no
parar de conocer nuevos detalles de la vida de los protagonistas, y por su
puesto en mi caso, a entender otras situaciones que por mi edad escapaban a un
análisis minucioso. En esa etapa de adolescencia, mi vida transcurría en
cumplir obligaciones escolares y huirle literalmente a las balas que abundaban
en el silencio de las calles.
El relato es guiado
por Aricapa, acompañado de citas textuales de sus entrevistados entre los que
se encuentran pobladores reconocidos por ejercer labores comunitarias, familias
cercanas a grupos armados y otras que llegaron a estos barrios, en busca de una
mejor calidad de vida tras ser desterrados de sus pueblos.
En toda guerra se
hace necesario reclutar nuevos militantes para fortalecer sus causas armadas y
combatir al adversario. Es por esto que resalto en particular un hecho ocurrido
en el colegio la Independencia, donde toda la comunidad en pleno reunida para
el acto inaugural de la primera jornada de Memoria Cultural de la Comuna 13,
vio como milicianos del ELN, se metieron a la institución, tomaron un micrófono
y proclamaron su discurso en compañía de una tropa de hombres que marcharon
entonando su himno, sin que nada pasara para interrumpirlo.
Comportamientos como
estos sobrepasaron todos los límites. El tema del reclutamiento lo traigo a
colación, porque tuve la oportunidad de pertenecer a un grupo juvenil adscrito
a una parroquia, el mismo que fue disuelto, precisamente ante el temor de ser
obligados a pertenecer a una causa que no era la nuestra. Muchas familias
salieron del barrio, ante el temor de ver a sus varones derrotados por la
violencia y sus niñas, involucradas a la fuerza con integrantes de los grupos
armados.
Cada respuesta y cada
argumento aportado por las fuentes, le otorga a las historias un elemento
vivencial y recrea el ambiente bajo el cual suceden los acontecimientos. El
lector puede recrear en su mente, todos los episodios narrados. En este punto
destaco lo vivido tras la decisión de Empresas Pública de Medellín de entrar
con sus funcionarios a los barrios, para adelantar el cambio y la actualización
de los contadores. El rechazo fue tal, que los milicianos se tomaron las calles,
al estilo de las mejores protestas, con la quema de llantas y la manipulación
de explosivos que paralizó toda las actividades normales de la población.
Este comportamiento
se convirtió en un contundente mensaje enviado desde esta zona de la ciudad a
los gobernantes, para demostrar el dominio y el respaldo que tenían de la
comunidad en la que ejercían influencia. Allí las familias tal como lo describe
el texto, se favorecieron de esta situación en cierta medida, porque el
contrabando se impuso en muchos hogares, alivianando los gastos e impulsando el
negocio de la fabricación de arepas y la industria de la confección. Pero una
vez retomado el control, las cuentas llegaron con altos montos y pocos ingresos
para ponerse al día en las obligaciones que dejaron de asumir.
Insisto, esta crónica
llena de emoción mi vida, tras convertirme de cierta manera en otro
protagonista de la historia. Sentí de cerca el rigor de la guerra,
confrontación que tiñó de sangre nuestros barrios y no diferenció entre actores
involucrados, para cobrar víctimas.
Y ni qué decir del
sábado negro, un comentario que se extendió por todos los rincones, advirtiendo
acerca de la incursión de los grupos paramilitares que efectivamente se dio,
provocando la quema de viviendas y el desplazamiento de sus integrantes,
señalados de ser colaboradores de grupo de guerrilla.
En este punto,
Ricardo Aricapa, ofrece a sus seguidores un contexto de lo que significó este
hecho en la ciudad, puesto que a partir de esa incursión es reconocido por
primera vez en la historia del país, el desplazamiento intraurbano, seguido de
una serie de trámites y leyes para garantizarles los derechos a la población
víctima de este flagelo.
Este comunicador
social y periodista antioqueño, desarrolló además diez títulos a los que le dio
el nombre de noticias de la guerra. En estos apartados, hace un rastreo de
prensa de la época narrada en las historias, contrastando los informes
oficiales de los cuerpos de seguridad, luego de efectuadas jornadas de
intervención y de allanamientos para recuperar el dominio territorial.
Una labor que le
advierte al lector el impacto de las confrontaciones armadas, la muerte de
inocentes, el atropello de las autoridades hacia la población civil,
actividades delictivas como el secuestro exprés para financiar la incursiones
de los grupos de guerrilla; entre otras realidades que el país seguía a través
de titulares de prensa y de televisión que mostraban a una población sumida en
el abandono estatal y la disputa de dos frentes.
Excesos de uno y otro
bando, constatados por el ex alcalde de la ciudad Luís Pérez Gutiérrez, quien
durante una visita con los medios de comunicación a la zona, sintió de cerca la
amenaza del conflicto desatado. Hoy recordando esta cómica historia, que según
el libro, causó indignación y vergüenza en el dirigente político por habérsele
prohibido su ingreso, pienso que no hubo una mejor estrategia quizá accidental,
para hacerle entender al gobierno nacional que la situación de la comuna 13,
era un tema nacional y requería el compromiso de diversas instituciones que le
apostaran a la inversión social, como salida pacífica.
Finalmente, considero
que el rescate de la memoria histórica tiene que ser para nosotros los
periodistas un elemento que enriquezca nuestra labor profesional y el
desarrollo de las comunidades menos favorecidas, obligadas a entender su
entorno y ejercer un papel más activo y protagónico frente a sus dirigentes.
El tiempo verbal está
narrado en pasado. Los personajes abordados sin duda se convierten a mi juicio
en portadores de noticias, puesto que hasta este punto muy pocos profesionales
de la comunicación, le habían dedicado el tiempo a encontrar este tipo de
historias de la guerra con una mirada humana. La descripción es un elemento de
gran importancia en toda la obra, donde predomina una historia contada bajo un
esquema lineal y segmentado.
Crónica de una guerra
urbana da muestra de ese propósito, aleja a las fuentes oficiales de su labor
periodística, para contarle al mundo de la voz de víctimas, qué ha pasado por
cerca de 40 años en uno de los sectores más poblados de la ciudad de Medellín,
inmerso en problemáticas sociales y niveles
altos de desempleo. Hoy aunque el panorama es muy distinto, en comparación con
otras épocas, sigue siendo escenario de muertes en sus calles a manos de
organizaciones y bandas delincuenciales, dedicadas al tráfico de drogas,
protagonistas además de las fronteras invisibles que limitan la libertad de
expresión y la movilización por algunos sectores.
Análisis final.
Jonnatan López Giraldo- Análisis- Periodismo
Literario
Tema: Presupuesto Participativo en Envigado
“Voces comprometidas
por el cambio social”
Información
documentada y fuentes testimoniales, permitieron hacer un repaso de lo que ha
sido la historia de la implementación del programa de presupuesto participativo,
en el municipio de Envigado, a través de la ejecución de proyectos de
iniciativa ciudadana, donde las comunidades deciden en que invertir los
recursos públicos.
Hace unos días tuve
la oportunidad de leer un documento titulado, “Comunicación para el cambio
social”. Me parece valioso traerlo a colación, debido a la cercanía de este
tema, con el desarrollado a lo largo del semestre en esta cátedra.
En este sentido, la
Comunicación para el desarrollo o el cambio social, como lo mencionaba
anteriormente, ha hecho posible en este caso concreto, que los líderes de
organizaciones sociales y comunitarias se reúnan con sus representantes
políticos en un mismo escenario, buscando salidas concertadas a las problemáticas
y necesidades de la población con distintos enfoques.
Esta área de la
comunicación subvalorada en distintas escuelas, permite que los profesionales
en esta materia propicien un diálogo multicultural, en donde las comunidades
son las protagonistas de su desarrollo y bienestar. Procesos de interacción
orientados por profesionales, que utilizan diversos de mecanismos de
información, para llegar a todos sus públicos y generar impacto.
El problema plateado
en la investigación, estuvo orientado desde esa línea, a establecer si la
población de este municipio, conoce acerca de la existencia del presupuesto
participativo e identifica, los medios implementados desde la administración
municipal para informarse efectivamente.
Los personajes
abordados de parte del gobierno local y los integrantes de los comités zonales
de planeación y participación, permiten inferir que la información que circula
sobre este tema, no está llegando a toda la población de las 13 zonas, en la
cuales está dividido territorialmente Envigado.
La causa de este
comportamiento, parece explicarse en el afán de protagonismo que tienen algunos
líderes. Un hecho que a juicio de los entrevistados, tiene implicaciones
políticas, por el deseo que tienen algunos ciudadanos de convertirse en manipuladores
de estos procesos.
Lo anterior, para que
los pobladores se “casen con sus ideas” y apoyen futuras aspiraciones
políticas, convirtiéndose en legitimadores de la labor desempeñada. Desconociendo
de esta forma, la manipulación de la que han sido víctimas, por la falta de
conocimiento sobre el tema; entendiendo que el presupuesto participativo no lo
hacen unos pocos. Todos los interesados, reunidos en asamblea, definen las
problemáticas a intervenir de acuerdo a sus expectativas.
El segundo
interrogante resuelto, relacionado con los mecanismos de información dispuestos
desde el Sistema Local de Planeación, para llegar a todos los barrios y
sectores, deja ver que los canales utilizados, obedecen a políticas de
austeridad del gasto en materia de publicidad, afectando el plan de medios por
los constantes recortes presupuestales.
Una amplia base de
datos de correos electrónicos y teléfonos de las residencias de los líderes, es
utilizada para emitir desde comunicaciones las distintas convocatorias. Esta
situación, deja ver por qué la información circula entre los mismos líderes y
sus simpatizantes en los barrios.
En materia de
difusión, medios alternativos y comunitarios contribuyen para que la
información circule en otros sectores, con la limitante del cubrimiento parcial
en los sitios en los que ejercen influencia. Cabe anotar que otras estrategias
como el perifoneo, la ubicación de afiches publicitarios en las calles de los
barrios y los avisos parroquiales, también son impulsados por el Sistema Local
de Planeación, pero su utilización no es constante durante todo el año, debido
a las dificultades económicas expuestas anteriormente.
La población civil,
protagonista de este tema, reclama de las de las autoridades locales mecanismos
de información con mayores impactos, que permitan tener un conocimiento amplio
de los temas a favor y en contra de esta herramienta de democracia
participativa. En este punto, según las opiniones encontradas, se hace
necesaria la utilización de estrategias publicitarias de ATL, como técnica del
marketing, que se vale de medios de comunicación masivos, tales como
televisión, radio y prensa para emitir mensajes de todo tipo.
Apoyado en la
cercanía que debido a mi trabajo, he tenido con este municipio y la interacción
con las comunidades, con las cuales me he involucrado desde mi profesión,
considero que la satisfacción de las necesidades básicas de la población,
también deben ser tenidas en cuenta en este análisis.
Tradicionalmente los
ciudadanos se movilizan y participan de acciones colectivas, cuando sus
derechos están siendo vulnerados. En el caso de Envigado, sus administraciones
municipales, se han caracterizado por la aplicación del concepto de
asistencialismo, donde según los especialistas, crea una clara situación de
dependencia del individuo o grupos que reciben beneficios del Estado, con lo
cual no sienten la necesidad de involucrarse en los asuntos públicos.
Pese a todo lo
descrito, los proyectos de presupuesto participativo, siguen ejecutándose con
propuestas interesantes que le apuestan a mejorar las condiciones de calidad de
vida de los pobladores, garantizando por ejemplo el acceso a la educación
superior, la capacitación en artes y oficios, el aprovechamiento del tiempo
libre a través del fomento del deporte, entre otras actividades.
Mientras que el
Concejo Municipal como órgano de control y veeduría, ha anunciado en plenaria
la necesidad de someter a una nueva revisión, el proyecto de acuerdo 043 del
2005, el cual permitió la creación del presupuesto participativo. Las reformas,
según el edil Jorge Correa, son necesarias para evitar que los proyectos y las
convocatorias queden en manos de unas personas que buscan satisfacer beneficios
personales.





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